ISBN 978-84-935947-2-5
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Jorge B. Ortiz es ganador del concurso de poesía ALEA BLANCA 2007
Prólogo de Ventura Camacho Rodríguez:
O. EQUILIBRIO. Arde Varsovia. El poeta siempre está en el lugar equivocado en el momento adecuado. Se derrumba la bolsa, se desploman los mercados, las obras financiadas por la Junta, los partidos más votados pierden votos y en algún rincón escondido, alguien que desconoce la acepción precisa para la palabra pánico, se preocupa, ajeno a todo, por el cambio de divisas. Pero en el pánico uno encuentra también la sonrisa amable del optimismo. Eso es estar en el filo de la navaja, eso es rezar a la Virgen de la Crisis, eso es buscar el equilibrio para no olvidar jamás que antes y después del orden habita el caos, y en el caos, ya lo dijo Santiago Auserón-, no hay error. Si alguien sueña / el equilibrio es que otro despierte, escribe Jorge B. Ortiz. Hay que estar donde la vida resbala para saber a dónde agarrarse. Sabia enseñanza para empezar un libro.
En los versos de “Se Vende” el mundo funciona mientras exista la posibilidad remota de que en alguna estación, imprecisa en el mapa, se encuentre el “tú”, y en ocasiones el “usted”. Lo personal aprende a mirar y a mirarse con los ojos del mundo y de la historia con mayúsculas. Más adelante hablaremos del plural mayestático. Bajo el supuesto rigor de la historicidad un abrazo nos devuelve al amor y un usted adquiere la distancia precisa para ironizar sobre la ridícula voluntad del absolutismo cotidiano, de la ley de la oferta y la demanda, que nos compra, nos vende y nos abarata. Historia y amor, economía y amor, estalinismo y amor, se compra y se vende. Hay muchas lecturas en las que pernoctar. Saborear el poema en reiteradas lecturas sería un más que probable buen consejo para acercarse a este libro.
La poesía nos enseña a hacer de la duda un lugar habitable, y éste, es un libro que no esconde sus “probablementes y quizás”, sus dualidades, como la de la diferencia entre lo que ocurre bajo el suelo y lo que se grita en voz alta. El silencio, nos advierte el autor, es una amenaza. El cielo amenaza tormenta/ y tú amenazas silencio – leemos. La vida empieza cada lunes y el odio nos hizo como somos, nos recuerda.
Esta primera sección del libro nos invita al amor verdadero como motor del equilibrio. En algún lugar entre la locura y la mentira está la verdad, y la verdad quizás sea ese mismo amor, o sea simplemente su búsqueda. Esto, añade, es de las pocas cosas que nos salen gratis.
1. BANCARROTA. La luz es el camino. Escribir es ir hacia la luz, es huir, es volver, es separarse de la vida para planear la revolución definitiva que no cambie absolutamente nada, que nos devuelva a la locura maniatada, es decir, a la locura cotidiana de querer saberse amado. Y es por eso que cierta heroicidad es necesaria.
En Bancarrota hay ciudades donde la nieve no brilla, donde el amor difícilmente se ajusta a las leyes del mercado, se resiste a la utilidad, al mercantilismo, aunque asume, en un ejercicio de honestidad, que hace trampas, que en ocasiones el sistema nos supera, que formamos parte de él, que reproducimos sistemáticamente la vida de los autómatas. Aquí aparecen personajes ilustres como el escapista (una metáfora encadenada), un Stalin que juega amargamente con la soledad y contra los enemigos de la revolución, Federico García Lorca en el ultimísimo insulto a los asesinos (metáfora de la condición absurda del insurrecto), Groucho Marx o los Beatles firmando su finiquito musical. Tras la bancarrota volver sólo merece la pena si el amor sigue allí. Una solución hubiera sido vender, pero vender los ojos es volverse idiota, es arriesgarse a perder el corazón, la luz o el camino. Elegimos la derrota, la bancarrota como punto de partida.
3. EL NUEVO PARADIGMA. El Tiempo reclama su protagonismo en El Nuevo Paradigma. Tras la bancarrota la huída se hizo necesaria y la idea de retorno sobrevuela ahora la conciencia insistentemente. Absorciones, reconversiones económicas, departamento comercial, control de calidad, economías de escala, ecos de como dejamos de creer en el poder de la poesía. Pasa el tiempo y existe una amenaza real de que se nos acaben los días. Tomamos conciencia de nuestra fugacidad. Hay que ajustar los planes quinquenales, hablar del frío, quererse en el invierno. Al final de un verso hay alguien que se alegra de la tormenta, porque no hay nada como un abrazo bajo lo lluvia. Dicen que el comunismo es algo que no funciona… Bill Murray, Paul Newman, el cine porno, junto a otros personajes que poco a poco, según sentencia el tiempo, van descubriendo su condición de libres. Aquel abrazo bajo la lluvia era también la libertad. El elemento externo que resuelve una historia sin seguir su lógica interna ya no nos domina – Deux ex machina fracasó. Reinventamos la norma, por tanto, construimos un nuevo paradigma: el amor vuelve a ser el eje vertebrador de nuestro tiempo y el plural mayestático es lo mejor que hemos podido inventar. Nótese que al plural mayestático se le conoce también como “plural de modestia”, por considerar que responde a algo parecido a la humildad. Hay quien desconfía de la humildad y quien reprocha en los plurales la voluntad de involucrar al que oye o lee en lo que se dice o escribe. De todo hay en este libro: voluntad involucradora y humildad, que en los tiempos que corren, se me antoja un admirable ejercicio de honestidad.
El propio autor ha definido su libro como un collage, admitiendo su tendencia irremediable al caos. La crisis, continua, periódica, como metáfora del amor y las relaciones personales. Aconseja que, como lectores, nos enfrentemos al collage como en una partida de ajedrez, donde el lugar que ocupa cada pieza, el movimiento que realiza, nunca es gratuito, su significado nunca arbitrario.
Pasen y vean. Es el circo de la economía mundial, el remake de un amor desconcertante, la honestidad de una poesía que quiere contarnos su vida.